El amargo es un sabor que casi hemos olvidado. En nuestro dulce mundo moderno, apenas tiene cabida. Pero en los campos silvestres de Fartàritx crece una hierba que nos recuerda que la curación a menudo empieza justo donde termina el consuelo: el ajenjo ( Artemisia absinthium ).
Con sus hojas de color gris plateado, su aspecto es modesto, pero encierra un poder explosivo. El ajenjo es una de las hierbas más amargas del mundo, y eso es precisamente lo que lo hace tan valioso.
Una llamada de atención para la digestión
"Lo que amarga en la boca es bueno para el estómago". Este viejo proverbio describe a la perfección el ajenjo. En cuanto las sustancias amargas (como la absenta) tocan la lengua, envían una señal a todo el cuerpo: "¡Despierta!".
- El motor arranca: el estómago, el hígado y la vesícula biliar empiezan inmediatamente a producir jugos digestivos. La sensación de saciedad tras una comida copiosa desaparece y la digestión de las grasas está en pleno apogeo.
- Desintoxicación: Se considera la gran hierba depurativa. Favorece el funcionamiento del hígado y ayuda al cuerpo a eliminar toxinas.
- Depuración: Tradicionalmente, el ajenjo se utilizaba para eliminar huéspedes no deseados de los intestinos (parásitos) y restablecer el equilibrio de la flora intestinal.
La leyenda del hada verde
Ninguna otra hierba está tan envuelta en mitos. En el siglo XIX, el ajenjo era el ingrediente principal de la absenta , el "Hada Verde". Artistas como Vincent van Gogh y Oscar Wilde lo valoraban como fuente de inspiración. Pero su historia se remonta mucho más atrás: los faraones egipcios lo usaban con fines medicinales e Hipócrates lo recetaba para casi todas las dolencias. Siempre ha sido a la vez un estimulante y una poderosa medicina.
Un compañero cálido para las mujeres.
En la ginecología tradicional, el ajenjo ocupa un lugar destacado como "agente de calentamiento".
- Ciclo y equilibrio: Se considera que promueve la circulación sanguínea y alivia los cólicos. En casos de ciclos irregulares o periodos dolorosos, se utiliza para aliviar la congestión y armonizar el flujo.
- Calor: Aporta energía al bajo vientre y disipa el frío.
La esencia de Fartàritx
Nuestro ajenjo crece bajo el intenso sol mallorquín. El exigente clima de la isla garantiza que desarrolle una concentración particularmente alta de aceites esenciales y compuestos amargos. No es un capricho suave para el paladar; es un elixir auténtico y potente para quienes desean conectar con su cuerpo y fortalecerlo.







