Tu ritual de claridad:
Para la piel (tónico): Rocíalo sobre el rostro por la mañana y por la noche después de la limpieza. Tiene un efecto astringente (tensor) y ayuda a refinar la tez, especialmente en la segunda mitad del ciclo, cuando la piel es propensa a las imperfecciones.
SOS con el calor: Ten a mano un frasco (¡preferiblemente recién sacado del refrigerador!). Cuando tengas sofocos, rocía generosamente en escote, cuello y muñecas. El efecto refrescante por evaporación, combinado con el poder de las plantas, proporciona un alivio inmediato.
Para tu aura: Si te sientes irritable o desorientado, rocía una vez sobre la cabeza e inhala profundamente. El aroma herbal te devolverá al presente.