Cualquiera que camine por el maquis de Fartàritx en una tarde calurosa quedará envuelto en una fragancia dulce, ligeramente amarga y balsámica. Proviene de un arbusto modesto cuyas hojas brillan con el calor como si estuvieran sudando. Se trata de la jara ( Cistus incanus ), y este «sudor» es pura medicina.
La jara es una superviviente. Para evitar secarse bajo el intenso sol y la sequía de Mallorca, produce una resina (lábano) que la protege. Y es precisamente en esta resina donde reside la magia.
La bomba de polifenoles de Europa
Estudios científicos han demostrado que la jara es la planta comestible más rica en polifenoles de Europa. Supera con creces incluso al vino tinto o al té verde.
- El bloqueador de virus: Estos polifenoles actúan como un escudo físico en el cuerpo. Imagínatelo así: recubren los virus y las bacterias como si fueran chicles, manteniéndolos unidos e impidiendo que entren en nuestras células. Por eso, el té de jara es probablemente el aliado más poderoso que puedes tener durante la temporada de resfriados y gripe.
- Eliminadores de radicales libres: Su poder antioxidante es enorme. Protegen nuestras células del estrés oxidativo y fortalecen el sistema inmunitario desde cero.
El secreto de las barbas de cabra
La historia de la jara es legendaria. En la antigüedad, la resina de la planta (lábano) era tan valiosa como el oro. Pero ¿cómo se obtenía este oro pegajoso? Se conducía a las cabras por los densos campos de jara. La resina se adhería a la barba y al pelaje de los animales, donde los pastores la peinaban. Se utilizaba como remedio para heridas, para fumigar y como producto de belleza para las mujeres egipcias.
Un bálsamo para la piel
Lo que protege a la planta del sol también protege nuestra piel.
- Antienvejecimiento: La dosis concentrada de antioxidantes retrasa el envejecimiento de la piel.
- Solución: Para la neurodermatitis, el acné o heridas leves, los lavados con decocción de jara tienen un potente efecto calmante, antipruriginoso y antiinflamatorio. Ayudan a la piel a recuperar su equilibrio natural.
Recolección silvestre en Fartàritx
Nuestra jara crece de forma silvestre. No se fertiliza ni se riega. Debe luchar por sobrevivir. Precisamente por eso su concentración de ingredientes activos es mucho mayor que la de las plantas cultivadas en plantaciones. Al usar nuestro extracto o té de jara, absorbe la resistencia pura y concentrada de la Tramuntana.







